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mayo 17, 2013


"Nuestra sensibilidad por la estatua mutilada, por el bronce de las excavaciones arqueológicas, es reveladora. No coleccionamos ni los bajorrelieves borrosos ni las oxidaciones; no es la presencia de la muerte lo que nos retiene sino la de la supervivencia. 

La mutilación es la traza del combate, el tiempo ha aparecido de golpe, el tiempo que forma parte de las obras del pasado tanto como su materia y que surge de la fractura como de la oscuridad amenazadora donde se unen el caos y la dependencia.

La voz del artista saca su fuerza de que nace de una soledad que apela al universo para imponerle el acento humano, y en las grandes artes del pasado sobrevive para nosotros la invencible voz interior de las civilizaciones desaparecidas. "


André Malraux

(Fragmento de "El museo imaginario")





noviembre 21, 2012


Tout près / Muy cerca
à J.-P.
"Personne n’a le droit d’exiger de la mer qu’elle porte tous les bateaux,
 ou du vent qu’il gonfle perpétuellement toutes les voiles."
Nadie tiene el derecho de exigirle a la mar que transporte todos los navíos
 o al viento que infle perpetuamente todas las velas.
Stig Dagerman

Au centre du visage / En el centro del rostro

Je ne suis de nulle part quand le ciel rétrécit, d'aucune forêt, d'aucune ville, comme une femme assise dans sa petitesse de femme et qui cherche son visage à travers une fenêtre camouflée. Là, dans le souvenir de ma mort, de l'instant exact où la respiration m'a quittée, je me berce sans faire de bruit, surprise de me retrouver intacte dans la volonté du monde, d'offrir mon nom à la morsure du soleil. 


No soy de ninguna parte cuando se estrecha el cielo, de ningún bosque, de ninguna ciudad, como una mujer sentada en su menudencia de mujer que busca sus rasgos a través de una ventana camuflada. Allí, en el recuerdo de mi muerte, del instante exacto en el que me abandonó la respiración, me mezo sin hacer ruido, sorprendida por hallarme intacta en la voluntad del mundo, por ofrecer mi nombre a la garra del sol.  Louise Dupré

La vie n'est pas bruit ni orage. / Elle est ainsi: il neige, / la maison est éclairée. / Quelqu'un s'approche. / Lentement, la sonnerie étincelle. / Il entre. Lève les yeux. / Pas un bruit. / Les icones flambent. M.Tsvetáyeva


De paese
Escándalo del tiempo
de pronto
el sentido de las cosas
se pierde 
sabor de la inconstancia
vulnerable
el árbol que en otoño
se aleja de su verde
días y días
pasarán
animales silenciosos
rápidos
como el pensamiento
Gigliola Zecchin 





septiembre 08, 2012


Fotografía de Luke Byrne

"Hay un vacío en el que no se oyen las zapatillas.
Y otro más profundo: el que disuelve nuestras manos.
Y nuestro cuerpo. Y sólo flotan unos ojos
que no lo parecen. Aunque daría lo mismo
porque ya no pensamos con palabras
que todo lo confunden.

                                                  Además

¿para qué edificar un templo de un grito?..." 

Julia Uceda



Jumping exercises in the open air. 
Elly and Käthe Bitter,Berlin, 1926  by R. Sennecke


Black Place III, 1944  Oil on canvas -  Georgia O’Keeffe

Georgia O'Keeffe, Portrait. Alfred Stieglitz, 1931

julio 22, 2012

"El alma es un océano bajo la piel" Henry Michaux

Eva Besnyö

Obra de Hilma Af Klint

El azul es el color típicamente celeste que desarrolla profundamente el elemento de quietud. Al sumergirse en el negro toma un matiz de tristeza inhumana. Cuanto más claro tanto más insonoro, hasta convertirse en quietud silenciosa, blanca. Representado musicalmente, el azul correspondería a una flauta y el oscuro a un violoncelo.
El blanco como gran silencio absoluto irrumpe en nuestra alma como un "no-sonido" lleno de posibilidades, quizá la tierra sonaba así en los tiempos blancos de la era glacial.

El negro suena interiormente como la nada sin posibilidades, como la nada muerta después de apagarse el sol, como un silencio eterno sin futuro ni esperanza. Musicalmente es una pausa completa y definitiva detrás de la que comienza otro mundo, porque lo que esta pausa cierra está terminado y realizado para siempre: el círculo está cerrado.
El rojo conserva algo corpóreo,únicamente dentro de un medio superior el rojo adquiere un sonido más profundo.No obstante, como en todo color fundamentalmente frío, el rojo frío (por ejemplo, el barniz de garanza) su carácter varía considerablemente: aumenta la sensación de brasa mientras que desaparece paulatinamente el elemento activo.No llega a desaparecer por completo, como por ejemplo en el verde oscuro, sino que está al acecho y es capaz de dar un salto salvaje. 
En esto consiste precisamente la gran diferencia entre el rojo y el azul profundo: el rojo conserva algo corpóreo también en esta variante. Recuerda a los apasionados tonos medios y bajos del violoncelo.



Extraído del capítulo VI. El lenguaje de las formas y los colores
 "Lo espiritual en el arte" Wassily Kandinsky



julio 16, 2012

Self Portrait by Luigi Ghirri, Paris, 1976
Autor Ángela está llena de prepalabras y desvaídas visiones auditivas de ideas. Ángela es orgánica. Ella no es estanque. 
Mi trabajo es cortar su balbuceo y dejar anotado sólo lo que consigue al menos tartamudear.

Ventana indiscreta II. 2011. Óleo s/tela, 162x130cm.
Dóra Maurer Seven Rotations 1–6, 1979


Ángela Querría que mi escritura fuese rica. Usar palabras que brillasen mojadas y fuesen peregrinas. A veces solemnes en púrpura, a veces abismales esmeraldas, a veces leves en la más fina y suave seda con encaje. Querría escribir frases que me sobrepujasen, frases sueltas: " la luna de madrugada", "jardines y jardines en sombras", "dulzuras astringentes de la miel" , "cristales que se rompen con fragor musical de desastre" . Si no, usar palabras que vienen de mi desconocido: trapilísima avante sine qua no masioti: ay de nosotros y tú. Tú eres mi vela encendida. Yo soy la Noche. [...]Yo soy la trasera del pensamiento. Escribo en estado de somnolencia, sólo un leve contacto de lo que estoy viviendo en mí misma y también una vida de interrelación. Actúo como una sonámbula. Al día siguiente no reconozco lo que he escrito. Sólo reconozco la letra. Y encuentro cierto encanto en la libertad de las frases, sin darle mucha importancia a su aparente inconexión. Las frases no sufren la interferencia del tiempo. Podrían ocurrir tanto en el siglo pasado como en el siglo futuro, con pequeñas variantes superficiales. ¿Estará muerta mi individualidad? 


Un soplo de vida, Clarice Lispector


mayo 29, 2012

Hay en el ardiente corazón del verano,
 una veta de aún no visibles sombras en las que
 ya germina la declinación de la luz...
Fotografía de CHLOROFORMS


"Y una vez más, en ella o desde ella, veo o sé que las artes, todas las artes, surgen de una misma materia. Saura mismo, en efecto había escrito:
La pintura continúa y continuará y permanecerá porque es una secreción natural del ser humano y por consiguiente, no puede morir. Mi definición: una secreción natural.

En Mandorla (1982), un poema mío se abre con estas, tan próximas, palabras:
Escribir es como la segregación de las resinas; no es acto, sino lenta formación natural.
Toda creación brota de una oscura matriz original donde se abriga palpitante cuanto no conocemos. De ahí que esa entrada en lo oscuro carezca de orientación predeterminada. Y de ahí, una de las penetrantes preguntas de Eduardo Chillida, que sólo puede encontrar una sola, afirmativa, respuesta:
¿No será el paso decisivo para un artista el estar con frecuencia desorientado?
Lenta, muy lentamente, cede la sombra paso al leve vuelo de la luz..."

Una muy bella cita dice así:

"Es necesario trabajar con soltura, sin que tenga apoyo la mano, y el trazo del pincel será capaz de metamorfosis abruptas.
Si el pincel es incisivo en sus ataques y en sus finales, no habrá en la forma torpeza ni confusión. La firmeza de la muñeca dará peso al pincel para penetrar en profundidad; la ligereza de la muñeca hará volar y danzar al pincel con una despreocupación alegre; la muñeca rigurosamente derecha hace trabajar al pincel con la punta; se inclina la muñeca y el pincel trabaja oblicuamente; si la muñeca acelera su ritmo, el golpe del pincel gana fuerza; de la lentitud de la muñeca nacen las curvas sustanciosas; las variantes de la muñeca facilitan los efectos de un natural lleno de abandono; sus metamorfosis engendran lo imprevisto y lo extraño; sus excentricidades obran milagros y cuando la muñeca está animada por el espíritu, ríos y montañas nos entregan su alma"

Elogio del caligrafo, José Ángel Valente


mayo 27, 2012

"YO Y MI CARA" - ADOLFO BIOY CASARES

Hay tanto que aprender en este mundo que siempre algo se nos escapa. Quiero decir que me llevó tiempo aprender lo que nadie ignora: que los locos tienen cara de locos; los genios, de genios; los idiotas, de idiotas…


Es verdad que un elemento de nuestra cara nos toca en suerte; el punto de partida, la base o fundamento nos llega por vía hereditaria; también es cierto que recibimos por herencia buena parte del resto de nuestra persona y que no invocamos la circunstancia para eludir responsabilidades.
En no recuerdo qué oportunidad un fotógrafo me dijo: "Usted no va a creerme, pero hay personas que no asumen la responsabilidad de su cara". Rápidamente resolví, por si acaso, asumir la responsabilidad de la que tengo, no sin preguntarme qué había de cierto en la pomposa formulación, recapacité: si influimos en la evolución de nuestra cara, en alguna medida somos responsables. Lo malo es que también en esa evolución colabora la decrepitud. Tal vez dependa de nosotros que la decrepitud se manifieste más o menos aviesa, imbécil, crapulosa, ávida.



Según mi experiencia, un no muy atento observador de su cara se identifica y al fin se conforma con la imagen frontal que le propone el espejo. Los perfiles, cuando los divisa, lo sorprenden, acaso ingratamente, como el timbre de su propia voz, cuando la reproducen artefactos mecánicos.
Pensé alguna vez que mi cara no era la que yo hubiera elegido. Entonces me pregunté cuál hubiera elegido y descubrí que no me convenía ninguna. La de joven de guante, de Ticiano, admirable en el cuadro, no me pareció adecuada, por corresponder a un hombre cuyo género de vida no deseaba para mí, pues intuía que en él la actividad física prevalecía con exceso. Los santos pecaban del defecto opuesto: eran demasiado sedentarios. A Dios Padre lo encontré solemne. Las caras de los pensadores se me antojaron poco saludables y la de los boxeadores, pocos sutiles. Las caras que realmente me gustan son de mujer; para cambiarlas por la mía no sirven.
Después de esta indagación de preferencias, me resigné a la cara heredada. Vista de frente, en el espejo, me resultaba aceptable, con algo de leonino, que si bien no aseguraba una voluntad o un poder efectivo, los prometía en vagas reservas.
En cuanto a esa promesa, me he llevado una desilusión. Los años infundieron en los ojos, un debilitamiento que aparentemente los ha licuado y que volvió su luz más oscura y triste. La mímica, propia de mi natural nervioso, dibujó a los lados de la boca arrugas en forma de arcos, o de paréntesis, que transformaron el león joven en perro viejo. Nunca me avine a mis perfiles. Creo que el izquierdo expresa alguna recóndita debilidad de mi espíritu, que me repele. En el otro, la nariz crece groseramente y, no sé por qué, se encorva.
En definitiva ésta es la cara que tengo. Procuraré no agravarla con ruindades, para investir algún día, siquiera protegido por el acartonamiento inevitable, la plena responsabilidad que de un tiempo a esta parte simulo ante mis amigos los fotógrafos.

Fotografías de Callie Bee

mayo 25, 2012




"Partir es dar pasos
fuera de la habitación
con el hilo. El mismo hilo.
La palabra silencio dentro.
Dentro de uno — ¿uno?"

Chantal Maillard





diciembre 11, 2011

Portrait de Pierre Reverdy de profil droit, 1962. (Alberto Giacometti)
"La imagen es la creación pura del espíritu. La imagen no puede nacer de una comparación, sino del acercamiento de dos realidades más o menos lejanas. Cuanto más lejanas y justas sean las concomitancias de las dos realidades objeto de aproximación, más fuerte será la imagen, más fuerza emotiva y más realidad poética tendrá..."

noviembre 24, 2011

PAUL GAUGUIN (1848-1903)





"Hombres de ciencia, perdonad a estos pobres artistas que siguen siendo niños, si no por piedad, por amor a las flores y a los perfumes embriagadores, porque a menudo se les parecen. Al igual que las flores, se abren al más pequeño rayo de sol exhalando sus perfumes, pero se marchitan con el contacto impuro de la mano que las mancha. La obra de arte, para el que sabe ver, es un espejo en el que se refleja el estado de espíritu del artista. 
Cuando veo un retrato hecho por Velázquez, por Rembrandt, me detengo muy poco en los rasgos del rostro pintado, pero tengo la sensación íntima del retrato moral de estos pintores. 
Velázquez es esencialmente real. Y Rembrandt, el mago, esencialmente profeta."


 (…) Sorprende que Delacroix, tan preocupado por el color, hable de él en términos de ley física e imitación de la naturaleza. El color, esa lengua tan profunda, tan misteriosa, lengua de los sueños. En toda su obra percibo también la huella de una gran lucha entre su naturaleza, tan soñadora, y el tocar tierra típico de la pintura de su época. Pero a pesar suyo, su instinto se rebela; a menudo, echa por tierra estas leyes naturales y se deja llevar por la fantasía...


Los Alyscamps, (1888).


"De la disposición de colores, luz y sombra...
 resulta una impresión que podría llamarse la música del cuadro. (…) 
¿Acaso existe una receta para lo bello? Las escuelas proporcionan estas recetas pero no producen las obras que hacen exclamar :¡Qué hermoso es!
( PAUL GAUGUIN - Escritos de un salvaje )




noviembre 18, 2011



"Aquel departamento se fue llenando de plantas, presencias silenciosas que de tanto en tanto me recordaban que el mundo requería de cuidado e incluso de ternura. Casi nunca había flores. Hojas sí: algunas verdes y muchas amarillas. Veía un puñado de hojas secas en el piso y me sentía culpable; las levantaba, regaba todas las macetas, pero luego se me olvidaban otro par de semanas. No existe nada menos recomendable que atribuir a los seres inanimados un valor metonímico. Si uno cree que el estado de una planta en una maceta refleja el estado de su alma, o peor, el de una persona querida, estará condenado a la desilusión perpetua."



"Owen tenía un rostro espiritual, distante y mustio, como de mártir religioso: pómulos angulosos, barbilla en pico, ojos demasiado chicos: imposible geometría tarasca. El cuerpo lánguido, abatido, sumiso. Rasgos de indio y porte de criollito: ninguna de las partes concordaba con el todo. Escuché a alguien decir, alguna vez, que la personalidad es una serie continua de gestos exitosos. Pero al hombre que aparecía en el retrato le ocurría lo contrario: se le notaban las fisuras y discontinuidades. Estudiándolo de cerca era fácil imaginar, incluso, los lugares en donde había tratado de ocultar cierta fragilidad con pedazos de otras personalidades, más firmes y más seguras que la suya."


Los ingrávidos, Valeria Luiselli



abril 13, 2011



 La bebida de la señorita Amelia tiene una cualidad especial. Se nota limpia y fuerte en la lengua, pero una vez dentro de uno irradia un calor agradable durante mucho tiempo. Y eso no es todo. Como es sabido, si se escribe un mensaje con jugo de limón en una hoja de papel, no quedan señas de él. Pero si se pone el papel un momento delante del fuego, las letras se vuelven marrones y se puede leer lo que contiene.
Imaginen que el whisky es el fuego y que el mensaje es lo más recóndito del alma de un hombre: sólo así se comprende lo que vale la bebida de la señorita Amelia.(...)
Carson McCullers.